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sábado, 28 de abril de 2012

Medio centenar de nuevas drogas circuló por la Unión Europea el último año

La mayor venta de drogas se registró a través de comercios virtuales, que duplicaron su presencia en la Unión, especialmente en países nórdicos y Europa central.

La Unión Europea ha denunciado la entrada de 49 nuevos tipos de drogas en la región en un informe que ubica al año 2011 como el que registró la cifra más elevada en los últimos años. Así lo desveló el Sistema de Alerta Temprana establecido por este organismo en un informe publicado por la Oficina Europea de Policía (Europol).
 
La mayoría de las 49 drogas registradas están relacionadas con los cannabinoides sintéticos (23) y los cationes sintéticos (8), con graves consecuencias para la salud, especialmente si están mezcladas con otros compuestos para manipular el efecto o el peso de las drogas con el objetivo de adquirir un mayor precio en el mercado.
 
Y es que si en el año 2009 se registraron 24 tipos nuevos de drogas y en el 2010 la cifra ascendió hasta las 41, las autoridades han reconocido su preocupación por la elevada cifra correspondiente al 2011. Incluso, entre esta nueva batería de drogas hay siete sustancias que forman parte del género de medicinas, conocidas como medicamentos de diseño.
 
El informe presentado por la Europol y recogido por Hechos de Hoy destacó que la aparición de estas drogas está relacionado con los países nórdicos y con centroeuropa, mientras que en los países del sur o del Mediterráneo apenas se contabilizaron casos. Concretamente, fueron halladas en Dinamarca, Bélgica, Polonia, Letonia, Países Bajos, Hungría, Austria, Bulgaria, Suecia, Francia, Reino Unido, Alemania y Finlandia.
 
Las autoridades destacan que el aumento en la cifra de las nuevas drogas puede estar relacionada con el número de tiendas virtuales que venden sus productos a través de Internet, en muchas ocasiones a través de correos electrónicos spam. Este número de comercios creció desde los 314 hasta los 690.

domingo, 22 de abril de 2012

Los primeros osos polares son mucho más primitivos de lo que se pensaba

El origen de los osos polares (Ursus maritimus) como especie independiente tuvo lugar hace unos 600.000 años, según revela una investigación internacional en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Su historia evolutiva es, por lo tanto, cinco veces más antigua de lo que se creía hasta ahora, tal como publica la revista Science.

Estudios previos habían encontrado similitudes en el ADN mitocondrial, procedente de la madre, entre los osos polares y los osos pardos (Ursus arctos). Debido a ello, se asumió que la especie ártica pertenecía a un linaje escindido de sus primos marrones hace entre 166.000 y 111.000 años y que había experimentado una rápida adaptación a las condiciones polares.

La nueva investigación se ha basado en el análisis del ADN nuclear procedente de 19 ejemplares de oso polar, 18 ejemplares de oso pardo y siete ejemplares de oso negro (Ursus americanus). Las diferencias detectadas entre los genomas indican que la especie polar y la parda divergieron de un ancestro común hace unos 600.000 años. “Las similitudes entre el ADN mitocondrial de las dos especies podrían indicar la hibridación entre hembras pardas y machos polares, cuya descendencia se integró con la población polar”, explica Jennifer Leonard, investigadora en la Estación Biológica de Doñana del CSIC.

El nuevo hallazgo supone una evolución mucho más similar al del resto de los mamíferos árticos. Leonard opina que sus adaptaciones específicas, como el pelo blanco, la piel negra y la envoltura de sus pies, es ahora menos sorprendente. El zorro polar (Alopex lagopus), por ejemplo, se separó de su linaje original hace unos 900.000 años.

La creencia de que los osos polares habían evolucionado en un período de entre 166.000 y 111.000 años suponía que dicha especie poseía una elevada capacidad adaptativa a las condiciones polares. Este cambio de paradigma sugiere que podrían ser mucho más sensibles de lo que se pensaba ante los posibles efectos del cambio climático. Esta especie no sólo se enfrenta a la desaparición de su hábitat a causa del deshielo glacial. Leonard explica que este hecho les obliga a “colonizar regiones habitadas por los humanos donde su supervivencia se ve comprometida”. “Si perdiéramos al oso polar en nuestra era, deberíamos preguntarnos hasta qué punto hemos dificultado su supervivencia, ya que ellos fueron claramente capaces de resistir otras épocas más cálidas en el pasado”, añade.

¿El veneno de caracol puede matar?

En efecto. Concretamente, son muy peligrosos los llamados caracoles cono (del género Conus), unos gasterópodos marinos tropicales aparentemente inofensivos que clavan sus dientes como arpones en sus presas y les inyectan venenos paralizantes compuestos por una mezcla potente de cien a doscientas neurotoxinas diferentes. Además, se ha comprobado que estos predadores cambian y refinan constantemente sus venenos para atacar de manera cada vez más precisa los sistemas neuromusculares de sus presas. Dos biólogos evolutivos de la Universidad de Michigan (EE UU) demostraron hace poco que el veneno de estos animales cambia aceleradamente gracias a una duplicación rápida y continua de genes a lo largo de los últimos once millones de años. Así evitan que sus presas se vuelvan resistentes con el paso del tiempo.

La especie más letal es el cono geógrafo (Conus geographus), oriundo de los arrecifes del Índico y del Pacífico. Su veneno no tiene antídoto. Paradójicamente, entre sus toxinas se han encontrado proteínas que, una vez aisladas, tienen un enorme potencial analgésico, hasta 10.000 veces más potente que la
morfina.

¿Por qué producen energía las placas solares?

Aunque no son tan habituales como quizás debieran, las placas fotovoltáicas van siendo parte del paisaje cotidiano de países como España. Y aunque nos parezcan la última hora de la tecnología, lo cierto es que son una realidad desde el siglo XIX.
Las leyes físicas que sustentan esta transformación del sol en electricidad se descibieron aún antes. Según explica el catedrático Antonio Ruiz de Elvira, todo se basa en la capacidad que los rayos solares tienen para 'mover' electrones de su sitio.
Puesto que los electrones se mueven caóticamente en torno al núcleo del átomo en distintas capas, cuando una de estas partículas es desplazada hacia otro orbital, tiende a volver a su estado inicial, liberando energía, que se puede 'canalizar'.
Si quiere que el profesor Ruiz de Elvira le aclare sus dudas científicas en futuras entregas de 'El porqué de las cosas', envíe sus preguntas a ciencia@elmundo.es.

Brillante lluvia primaveral de las estrellas Líridas

Una lluvia de estrellas, menos conocida que las Perséidas pero mucho más brillante, acompaña desde hace unos días la noche terrestre, un fenómeno que alcanzará su tope máximo nocturno en la madrugada del sábado al domingo. Este año, dado que coincide con la Luna nueva, los aficionados a mirar el Universo tendrán más oportunidades de disfrutar del espectáculo, si las nubes lo permiten.-
Se trata de la lluvia de estrellas de las Líridas, que no son más que el polvo que dejó a su paso la cola del cometa 'Thatcher', cuando rozó la atmósfera terrestre hace ya unos cuantos decenios.
Según la Red Española para la Divulgación de la Astronomía, las Líridas alcanzan los 18 meteoros por hora, aunque algún año han llegado a verse más de cien. Según sus datos, aunque la mayor cantidad llegarán a las 7.30 horas (en la península), durante toda la noche se podrá disfrutar de la caída de las Líridas en el horizonte.
En concreto, el momento en el que aumentará la actividad son las 22.06 horas. Para encontrar el mejor lugar, hay que buscar la estrella Vega, la segunda más brillante del hemisferio norte.
"Estas estrellas fugaces tienen su origen en el polvo que dejó el cometa 'Thatcher' y son más brillantes que otras lluvias de meteoros por la composición que tenía en su cola", señala el astrónomo Antonio Pérez Verde, miembro de esta Red.
Lluvia de estrellas en la península. | EFE
Esas partículas milimétricas, que forman como un aro, se ven atraídas por la gravedad terrestre y entran a una velocidad de 49 kilómetros por segundo en la atmósfera. Al traspasarla, alcanzan tal temperatura que entran en ignición, pulverizándose poco a poco y produciendo esa luz que se conoce como meteoro. "Al año siguiente, otras partículas que estaban más lejos se vuelven a sentir atraídas por la gravedad y se van acercando, hasta caer también a través de la atmósfera", continúa el astrónomo.
Este tubo con residuos del cometa está fijo en el Sistema Solar y la Tierra, al girar anualmente, se encuentra con él en cada primavera. Cada 415 años, el 'Thatcher' vuelve a pasar y recarga la zona de polvo estelar.
Los astrónomos recomiendan buscar un lugar con gran amplitud de horizonte, sin telescopios ni binoculares y buscando el radiante, que es el punto del que parecen radiar cerca de Vega.

martes, 17 de abril de 2012

¿Los monos saben leer?

La respuesta es que no, pero casi. Un equipo de investigadores de la Universidad de Marsella (Francia) ha conseguido que un grupo de babuinos reconozca palabras en inglés con una exactitud asombrosa. Los resultados revelan que el reconocimiento visual de palabras puede aprenderse sin necesidad de conocer el lenguaje hablado.

Durante el mes y medio que duró el entrenamiento, los babuinos aprendieron a identificar palabras de entre más de 7.000 secuencias de letras sin sentido. Como resultado, los monos reconocían las palabras con un 75 por ciento de exactitud, según explican los investigadores en su trabajo publicado en Science. Además, al igual que los humanos, los babuinos cometían más errores de identificación cuando en las secuencias falsas aparecían combinaciones de letras habituales en las palabras reales. Por ejemplo, se encontró mayor porcentaje de errores en secuencias que contenían el par "th", muy habitual en el inglés, que en aquellas que contenían la secuencia "ht".

Estos resultados arrojan dos conclusiones importantes. La primera, que es posible reconocer palabras sin tener ni idea de cómo suenan realmente. Y la segunda, que los babuinos no solo sacan información de las letras, sino que las relaciones entre ellas también les dan pistas. "Esto sugiere una conexión con algún tipo de habilidad ancestral que no llega a ser lingüística, pero que se relaciona con la capacidad para reconocer objetos", explica Jonathan Grainger, uno de los autores.

¿Significa esto que los monos podrían leer algún día? "Uno de nuestros proyectos es entrenar a los babuinos para que asocien palabras con algún tipo de significado", explica Grainger. "Ese sería el siguiente paso, pero será excesivamente complicado", matiza. La imagen de un mono leyendo cómodamente el periódico en el sofá aún está muy lejos de hacerse realidad.

Un gen determina el tamaño del cerebro

Un equipo internacional de investigadores ha localizado un gen que determina tanto el tamaño del cerebro como la inteligencia. El estudio, publicado en Nature Genetics, ha recopilado imágenes cerebrales de más de 20.000 personas de todo el mundo.

"Teníamos dos objetivos", indica Paul Thompson, de la Universidad de California. "Por un lado buscábamos genes que aumentan el riesgo de padecer enfermedades mentales. Y en segundo lugar queríamos encontrar factores que provocan atrofia y reducen el tamaño del cerebro, que a su vez es un indicador de afecciones como la esquizofrenia, el trastorno bipolar, la depresión, el enfermedad de Alzheimer o la demencia."

Los análisis revelaron que los cerebros de menor tamaño se correspondían con cambios sutiles en el código genético. Además, los resultados eran los mismos para individuos de Europa, Australia y Norteamérica, por lo que se podrían usar las mismas dianas moleculares para desarrollar fármacos igual de efectivos en las tres regiones.

El gen de la inteligencia

Además, los investigadores también han descubierto el gen que explica las diferencias en inteligencia. Una sencilla mutación en el gen HMGA2 afecta tanto al tamaño del cerebro, como a la inteligencia. Las personas que poseen una molécula de citosina en lugar de tirosina en una región específica de dicho gen poseen cerebros mayores y obtienen mejores resultados en las pruebas de coeficiente intelectual.

Puesto que algunas enfermedades como el alzheimer, el autismo o la esquizofrenia afectan a los circuitos cerebrales, los próximos esfuerzos de los investigadores se centrarán en la búsqueda de genes que influyan en los mismos y así poder desarrollar terapias más efectivas para combatir estas afecciones.