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viernes, 9 de diciembre de 2011

Cómo seguir en directo el eclipse de la Luna roja

Varias webs astronómicas retransmitirán el espectacular fenómeno, que convertirá nuestro satélite natural en una gigantesca bola de colores.

Este sábado buena parte del mundo observará en directo cómo un espectacular eclipse total transforma la Luna en una gigantesca bola roja con detalles turquesa. Este fenómeno, el último de estas características hasta 2014, solo será visible en su totalidad desde Australia, Asia y el extremo noroeste de América del Norte. En España no será visible, ya que ocurrirá antes de que salga nuestro satélite natural por el horizonte, pero eso no significa que no podamos verlo en directo. Varias webs retransmitirán paso a paso cómo la Luna se convierte en un círculo de fuego.
Un sitio recomendable para observar el eclipse es Slooh Space Camera, una comunidad mundial que retransmite eventos astronómicos. El evento podrá verse en vivo en su totalidad durante un período de tres horas. Hay que tener en cuenta que en España serán las 13.45 (hora peninsular) cuando la sombra roja de la Tierra caiga por primera vez sobre el disco lunar. Sobre las 15.05, la Luna estará totalmente inmersa en una luz roja.
Otra web que retransmitirá el eclipse es AstronomyLive, que emitirá imágenes en streaming desde las colinas del Himalaya tomadas por la Asociación Vigilantes del Cielo de Bengala del Norte, que ya tiene experiencia en estos eventos. Podrá seguirse desde esta página y desde este canal.
Este eclipse es especialmente espectacular por su color. La Luna se volverá roja cuando entre en la sombra de la Tierra porque la capa de aire polvoriento que rodea nuestro planeta enrojece y proyecta la luz del Sol, llenando la oscuridad detrás de la Tierra con un brillo rojo de atardecer. El tono exacto depende del imprevisible estado de la atmósfera en el momento del eclipse, pero podrá ir del naranja brillante al rojo sangre, con un borde turquesa. Además, la Luna se verá más grande por una ilusión visual.

Hallan los ojos del primer «monstruo» de la Tierra

De un metro de largo, formidables garras y dientes de sierra, el Anomalocaris, el mayor superdepredador del Cretácico, tenía una visión compleja superior a la de los insectos actuales

Los fósiles de los ojos grandes y complejos del Anomalocaris, un invertebrado de un metro de largo considerado el mayor depredador del
Los Anomalocaris (gamba extraña) son un grupo de depredadores marinos gigantes que dominaron los ecosistemas marinos hace más de 500 millones de años. Su aspecto de pesadilla parece sacado de una película de ciencia ficción: cuerpo blando, dos formidables garras frontales y una boca circular con dientes afilados. El descubrimiento de sus ojos muestra los detalles de un sorprendente diseño óptico que confirma que la criatura tenía una visión excelente para apoyar su estilo de vida depredador.
Los fósiles representan unos ojos compuestos -la variedad de múltiples facetas vista en artrópodos como las moscas, los cangrejos, etc- que están entre las más grandes que jamás hayan existido. Cada ojo tiene hasta 3 cm de largo y contiene más de 16.000 lentes. El número de lentes y otros aspectos de su diseño óptico sugieren que Anomalocaris veía su mundo con una claridad excepcional mientras cazaba en el agua. Tan solo unos pocos artrópodos, como las libélulas modernas, tienen una resolución similar.
El descubrimiento de los ojos compuestos del Anomalocaris confirma que éste es un pariente cercano de los artrópodos, y tiene otras implicaciones en la comprensión de la evolución. Se demuestra que este tipo de órgano para la visión apareció muy pronto en la evolución de los artrópodos, antes que otras estructuras anatómicas características de este grupo como un exoesqueleto duro y las patas para caminar.
Cámbrico, han sido hallados en la isla del Canguro, en el sur de Australia. El descubrimiento, portada de la revista Nature, demuestra que estos monstruos gigantes de pesadilla tenían una visión muy aguda, que incluso puede superar a la de la mayoría de los insectos y crustáceos de la actualidad.

Atravesar paredes, una predicción de los físicos

Científicos creen que, en el futuro, conseguirán que objetos visibles al ojo humano atraviesen muros de la misma forma que lo hacen las partículas subatómicas

Es uno de los grandes mitos de la ciencia ficción, poder atravesar muros como un fantasma, claro que si alguna vez has intentado el experimento, sabrás con la seguridad que da un buen golpetazo que... no es posible. Sin embargo, las partículas subatómicas pueden realizar esta increíble hazaña a través de un extraño proceso llamado
De tener éxito, el experimento sería un impresionante avance para llevar la mecánica cuántica, que rige el comportamiento de moléculas o átomos, al mundo de los grandes objetos, aquellos que son visibles al ojo humano y que se comportan de forma diferente, de acuerdo a las leyes de la mecánica clásica. En 2010, los físicos dieron un paso clave en esta dirección dirigiendo un diminuto objeto hacia estados de movimiento que pueden describirse mediante la mecánica cuántica. El tunelado sería un logro aún mayor.
¿Cómo funciona este efecto túnel cuántico? Imagina que un electrón, por ejemplo, es una canica situada en uno de dos valles separados por una pequeña colina, que representa los efectos de un campo eléctrico. Para cruzar la colina de un valle al otro, la canica tiene que rodar con suficiente energía. Si tiene muy poca energía, en teoría, nunca podrá alcanzar la cima de la colina y cruzarla.
Sin embargo, partículas diminutas como los electrones pueden cruzarla incluso si no tienen energía para escalar la colina. La física cuántica describe estas partículas como ondas extendidas de probabilidad, y resulta que hay una probabilidad de que una de ellas se “tunelice” a través de la colina y, como si se tratara de magia, se materialice repentinamente en el otro valle. Científicos e ingenieros han demostrado ampliamente el efecto túnel cuántico en semiconductores.
Aunque para cualquier persona no experta en física puede parecer algo asombroso, hasta aquí todo es normal. Pero por supuesto nadie ha visto nunca un objeto macroscópico atravesar de un obstáculo. Sin embargo, Mika Sillanpää y sus colegas de la Universidad Aalto en Finlandia creen que podría ser posible utilizando un minúsculo aparato que recuerda a un trampolín. Los investigadores crearían el trampolín enano a partir de grafeno. Suspenderían la membrana sobre una placa de metal. Cuando los aplicasen un voltaje eléctrico, la membrana tendría dos posiciones estables: una en la que se inclina ligeramente en el medio, y otra en la se que curva lo suficiente para entrar en contacto con la placa de debajo.

Por debajo del cero absoluto

En el diseño del equipo finlandés, las fuerzas eléctricas y mecánicas sobre la membrana crean una barrera de energía entre estas dos posiciones. Si los investigadores pudiesen rebajar la energía de la membrana enfriándola a una temperatura menor de una milésima de grado sobre el cero absoluto, la única forma que tendría para pasar entre las dos posiciones es el túnel cuántico. Sillanpää dice que para lograr unas temperaturas tan bajas como las requeridas se necesitarían varios años, pero el equipo está avanzando con un experimento.
El túnel cuántico en un sistema mecánico es “el tipo de santo grial que la gente busca ahora mismo”, dice el físico Walter Lawrence del Dartmouth College, pero el experimento probablemente será difícil. Eso sí, los cálculos de la mecánica cuántica demuestran que para cosas tan grandes como una persona, la probabilidad de atravesar un muro es tan pequeña que podrías esperar hasta el final del universo y muy probablemente no te verías al otro lado
efecto túnel cuántico. Ahora, un equipo de físicos dice que podría ser posible observar ese fenómeno de tunelización con un objeto artificial de mayor tamaño, según publica Science Now. Obviamente, la propuesta se enfrenta a grandes desafíos.

El sarampión se previene desde la órbita terrestre

La capacidad de observar la Tierra desde el espacio ha mostrado múltiples aplicaciones prácticas, en ámbitos que van desde la seguridad a la agricultura. Ahora, un estudio financiado por la Fundación Bill y Belinda Gates acaba de probar que los satélites pueden ser también útiles para localizar brotes de epidemias como el sarampión, que aún es una importante causa de mortalidad infantil en África.
Los expertos habían detectado que las epidemias de sarampión en países como Níger o Nigeria, especialmente afectados por la enfermedad, fluctúan según las estaciones. Lo cual, postulaban, tenía que ver con los cambios de densidad de la población en las ciudades: en la estación seca, los núcleos urbanos se llenaban y al llegar las lluvias se vaciaban, pues la gente volvía al campo para trabajar en labores agrarias.
Las imágenes por satélite, tomadas desde la órbita terrestre a una resolución máxima de un kilómetro, han permitido estudiar los cambios en la luminosidad de las ciudades, los cuales están relacionados con la densidad de la población y, según ha mostrado el nuevo estudio, también se asocian con el incremento de las epidemias de sarampión. Los resultados, que ayudarán a definir estrategias y campañas de vacunación, se publican esta semana en la revista 'Science'.
Los investigadores, liderados por Nirta Barti, de la Universidad de Princeton, compararon la luminosidad de las imágenes a través del tiempo con los datos disponibles sobre la extensión sarampión en varias ciudades. La fuerte relación observada entre ambas variables ha confirmado que "las fluctuaciones en densidad de población son una importante causa de epidemias de sarampión", según los autores del trabajo.
Pero el estudio ha mostrado algo aún más importante: estas fluctuaciones estacionales pueden comprenderse a través de las imágenes que recogen los satélites y la intensidad de las luces que pueden observarse en ellas. En otras palabras, estas imágenes tomadas desde el espacio pueden ser útiles para tomar decisiones sobre dónde agudizar las campañas de vacunación y con qué urgencia son éstas necesarias.
"Las migraciones poseen un impacto epidemiológico importante y ahora somos capaces de detectar a distancia la temporalidad, la localización y la magnitud relativa de estos movimientos", resumen los científicos. Este método podría ayudar también a tomar decisiones en otros ámbitos relacionados con los cambios en la densidad de población, como la ayuda humanitaria, la gestión de crisis, la salud pública o la cooperación para el desarrollo económico.

Planetas formados de diamantes en la Vía Láctea

Los diamantes, la piedra más preciada de este planeta, por lo que ha provocado sangrientas guerras, no es exclusiva de la Tierra. Investigadores de las Universidades de Manchester (Reino Unido) y de Ohio (EE. UU.) aseguran en un nuevo trabajo que en la Vía Láctea hay planetas de un tamaño mayor a nuestro -supertierras- que podrían estar compuestos hasta un 50% por diamantes.
El pasado mes de agosto, un equipo de CSIRO (Organización para la Investigación Industrial y Científica de la Mancomunidad de Australia) descubrió uno de estos astros diamante a 4.500 años de la Tierra, con sólo 60.000 kilómetros de diámetro, pero según este nuevo trabajo podrían ser muchos más de lo que se piensa. "Es difícil saber cuántos hay, pero pensamos que suponen un porcentaje de todos los planetas terrestres que existen", señala Wendy Panero a ELMUNDO.es, de la Universidad de Ohio.
Para llegar a esta conclusión, los científicos no miraron hacia el Cosmos, sino que realizaron un experimento en un laboratorio de la Universidad de Ohio, donde reconstruyeron las temperaturas y las presiones que hay bajo la corteza terrestre para determinar cómo se forman estas piedras preciosas y entender lo que pasa con el carbono que hay en otros planetas del Sistema Solar.

Ricos en carbono

Panero y su alumno Cayman Unterborn utilizaron las conclusiones de estos experimentos para construir modelos informáticos de cómo se forman los minerales en astros más ricos en carbono que el nuestro. "Es posible que planetas que tienen como 15 veces la masa de la Tierra tengan hasta un 50% compuesto por diamantes", asegura Unterborn, que presentó estos resultados en la reunión de la American Geophysical Union.
"Nuestras conclusiones sugieren que los planetas ricos en carbono pueden formar una corteza y un manto como ocurrió aquí, pero en su caso el núcleo sería como el acero y el manto tendría una composición muy similar a la de los diamantes", explica Panero. En la Tierra, sin embargo, el núcleo es sobre todo de hierro, mientras el manto es de silicatos minerales procedentes de los elementos que había en la nube de polvo que formó el Sistema Solar.
Estas 'joyas' cósmicas nunca podrían ser habitables. Su química es muy distinta de la que hace posible la vida. El interior se ha congelado con gran rapidez, no hay tectónica de placas, ni magnetismo, ni atmósfera. "Son planetas muy fríos y oscuros", asegura la geóloga.

Experimento de laboratorio

Panero y sus alumnos tomaron hierro, carbono y oxígeno y lo sometieron a una gran la presión y la temperatura que hay en el interior de la Tierra. Cuando observaban la muestra por el microscopio, el oxígeno se fusionó con el hierro, creando el óxido de hierro y los laterales de la muestra se convirtieron en diamantes.
Hasta ahora, ya se han descubierto más de 500 planetas fuera del Sistema Solar, pero se sabe muy poco aún sobre su composición interna. "Lo que hemos hecho es echar una mirada a los elementos volátiles, como el hidrógeno y el carbón, que interactúan dentro de la Tierra, porque cuando enlazan con oxígeno, usted consigue las atmósferas", argumenta Panero.
La investigación de Ohio sugiere que los planetas tipo Tierra, pero de diamante, se pueden formar en nuestra galaxia. Exactamente cuántos puede haber y su composición interna es algo que aún no se sabe.

La sonda 'Opportunity' descubre sedimentos de agua en Marte

Cada vez son más las pistas que hablan de un pasado marciano mucho más húmedo de lo que hoy se aprecia en la mayor parte de su superficie. Misiones espaciales anteriores ya detectaron erosiones en el terreno que debían haber sido hechas por grandes cursos fluviales, algo que ahora confirma el Mars Rover Opportunity, de la NASA, que ha encontrado sedimentos depositados por esos ríos del pasado.
La sonda ha detectado venas brillantes de un mineral que parece yeso. "Estas formaciones nos dicen que el agua atravesó la roca por fracturas subterráneas", señala Steve Squyres, el investigador principal de 'Opportunity', de la Universidad de Cornell.
Según Squyres, "este material procede de un depósito químico bastante puro que formó algo más a la derecha de donde se ve ahora y ese cambio de lugar es algo que no se puede confirmar en otros yesos relacionados con el agua que se han encontrado en Marte". "Es algo común en la Tierra, pero en Marte es el tipo de cosa que a los geólogos nos hace saltar de la silla", apunta.
La vena mineral mide menos de dos centímetros de ancho por unos 50 centímetros de larga y resalta sobre las rocas que hay alrededor. Tanto esta vena más cercana a la sonda como otras detectadas se encuentran en el borde del bautizado como Endeavour Crater, en una llanura de 33 kilómetros que ha explorado durante los últimos 90 meses.

Huellas del yeso marciano

El noviembre, los investigadores utilizaron un espectrómetro de rayos X y la cámara panorámica del 'Opportunity' para estudiar al detalle este rastro fluvial, llamado 'Homestake'. Estos instrumentos permitieron detectar sulfato de calcio puro, cuya estructura se hace cristalina con el agua. El yeso es un sulfato de calcio hidratado.
Otras observaciones previas, realizadas desde la órbita marciana, ya habían detectado yeso en Marte. Incluso hay un campo de dunas de yeso en el norte del planeta que se ha comparado con el Monumento Nacional White Sands, en Nuevo México. "Aún es un misterio de dónde viene ese yeso del norte. En 'Homestake', vemos a la derecha el lugar donde se formó, así que es importante comprobar si hay depósitos similares en otras regiones del planeta", comenta Benton Clark, del mismo equipo que Squyres.
'Opportunity' también ha detectado que la roca donde está la vena está integrada por minerales como el sulfato de magnesio, hierro y calcio con huellas de que estuvieron mojados durante miles de millones de años.
'Opportunity' y su gemelo 'Spirit' terminaron su misión principal en abril de 2004, tras pasar tres meses en la superficie del Planeta Rojo, pero ambos rovers siguieron enviando datos a la Tierra. 'Spirit' cortó su comunicación con nuestro planeta en 2010, pero la otra sonda de la NASA continúa explorando y se dirige ahora hacia una zona del cráter Endeavour llamada 'Cape York' para resguardar sus paneles solares en un ángulo propicio durante el gélido invierno marciano.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Aumentan los contagios por VIH en Europa, según informe de la OMS

Más de 118.000 nuevos casos de infectados por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) fueron detectados en 2010 en Europa, según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), difundido hoy.
Más de tres cuartas partes de los nuevos casos están localizados en el este del continente, de acuerdo con datos de 51 de los 53 países de la Oficina Regional para Europa de la OMS, con sede en Copenhague.

El número de infecciones por VIH en la región se ha multiplicado por 2,5 desde 2001, hasta alcanzar a finales de 2010 cerca de 1,4 millones de personas, contando 712.477 casos registrados, otro medio millón diagnosticado en Rusia y casi 180.000 en países sin registro antes de 2002-2004, como Francia, Italia y España.

"Las actividades actuales para reducir las tasas de infección por VIH no son suficientes para controlar y revertir la epidemia de VIH en Europa", señaló en un comunicado Zsuzsanna Jakab, directora de la OMS para Europa.

Para frenar el "aumento alarmante", los países miembros de la región han lanzado el Plan de Acción Europeo contra el VIH/SIDA para 2012-2015, que pretende entre otras cosas lograr el acceso universal a la prevención y tratamiento del VIH.

Los nuevos datos hechos públicos hoy por la OMS y el Centro europeo de prevención y control de enfermedades (ECDC) confirman que la epidemia se concentra sobre todo en grupos sociales marginados, como los inmigrantes, o cuyo comportamiento es estigmatizado (homosexuales) o ilegal (drogadictos).